Edgard Rodríguez/Zona de Strikes
Quizá no estemos hablando de una combinación tipo Ruth-Gehrig o Mantle-Maris, de esas que causaban terror desde el line up de los Yanquis, pero juntar a Prince Fielder con Miguel Cabrera, le va a permitir a los Tigres disponer de la mancuerna más temible del momento.
Y lo mejor es que por tratarse de peloteros menores de 30 años y sin historial de lesiones, seguro se les podrá ver juntos mucho tiempo y rindiendo al máximo nivel. Eso podría traducirse en varios títulos de División y de Liga para Detroit y quizá hasta en uno o más de la Serie Mundial.
Hay parejas respetables, pero no tan equilibradas como las que pueden formar Fielder con Cabrera. Por ejemplo, a Adrián González le falta compañía en Boston, a pesar del esfuerzo de David Ortiz o Kevin Youkilis. Albert Pujols está solo en Anaheim, pese a las expectativas que hay en Kendry Morales.
Robinson Canó es el astro en su apogeo en el line de los Yanquis, pero mientras Alex Rodríguez se lesiona de forma recurrente, Mark Teixeira ha dejado de ser consistente en su promedio. Y Ryan Braun con Aramis Ramírez no parecen ser una mancuerna de gran calibre en los nuevos Cerveceros.
Para encontrar una pareja tan violenta en cifras como la de Cabrera y Fielder, hay que irse una década atrás, según Jason Stark, de ESPN, cuando Larry Walker y Todd Helton hacían destrozos desde las alturas con los Rockies. Es decir, promedios sobre .299, porcentajes sobre las bases encima de .400, sluggins encima de .500 y más de 1,000 en OPS (porcentaje sobre las bases y slugging).
Ahora lo esencial será que tanto Austin Jackson como Brennan Boesch, se embasen con frecuencia para servirle la mesa al nuevo dúo dinámico. El pero, sin embargo, es que Detroit mejorará mucho su bateo, pero su defensa podría sufrir. Cabrera no parece buena opción en tercera y Fielder es un primera base promedio.
El mejor puesto para ambos es que se combinen en primera y como designados, aunque ya se ha dicho que Cabrera va a tercera. Será interesante descubrir cómo anda su cobertura en la esquina caliente con el tonelaje que ahora carga.
Aunque claro, a un par de bateadores así, hay que ponerlos a jugar a como sea. La defensa se arregla después.
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