Freddy Potoy Rosales
El excelente trabajo que han realizado el Reino de Holanda y la Fundación Centro Empresarial Pellas en la ejecución el Proyecto Ruta Triángulo del Sur, con pobladores de los destinos turísticos de Granada, Ometepe y San Juan del Sur, ha contribuido para que los beneficiarios sean más prósperos y brinden un servicio de calidad de acuerdo a las exigencias de nuestros tiempos.
Este apoyo ha sido sin distingos de colores políticos y/o partidarios y en eso ha radicado el éxito. Otro elemento por el que este proyecto es excelente, es que no ocurre como en proyectos de otras instituciones en las que la mayoría del dinero se gasta en “consultorías” pagadas a un grupo de zánganos que aduciendo brindar sus servicios profesionales se lucran de esos fondos, mientras que los verdaderos beneficiarios, solo reciben migajas.
En el Proyecto Ruta Triángulo del Sur los beneficiarios reciben el apoyo directo de forma transparente. Los cambios se han visto en todas las áreas en las que se ha trabajado.
Para el año 2009, la Fundación Centro Empresarial Pellas, con el auspicio de la embajada del Reino de Holanda, inició este proyecto cuyo monto es de 3.7 millones de dólares, con el objetivo de contribuir al incremento en el nivel de ingresos y empleos a través de la mejora de la competitividad del recurso humano y la gestión de los empresarios en el Suroccidente de Nicaragua.
Del total del monto, tres millones 250 mil dólares fueron donados por Holanda y 547 mil dólares aportados como contrapartida por el grupo empresarial Pellas.
Este proyecto que culminará en diciembre próximo dejará un gran legado de cómo se apoya a la población de forma efectiva, para beneficiar en general a las zonas turísticas. Ojalá que Holanda siga ayudando, o en su defecto, otros donantes trabajen directamente con las poblaciones de estos lugares y no a través del Gobierno que no ha sido capaz de ayudar con financiamiento al sector, socavando así el desarrollo integral de dichos destinos turísticos.
Cabe destacar que el último Reporte de la Demanda Turística de la Isla de Ometepe presentado la semana pasada hace saber que el turista que está llegando a Ometepe está en clara mejoría y aumento (40 mil turistas en 2011). Esto hace suponer que esta demanda tangible tiene que ver con la mejoría en calidad del servicio sin importar el tamaño del establecimiento, así como la variedad en la oferta. Pero las mayores demandas recaen en aquellas obligaciones que deben atender las alcaldías con urgencia y sin excluir a quienes no son parte de su clientela política.
En este sentido, el invaluable apoyo del Reino de Holanda y la experiencia del Centro Empresarial Pellas, ha sido una mezcla poderosa de éxito, que incluye la asesoría continua y enseñanza al empresario sobre cómo invertir de manera precisa, ordenada y planificada. Ha sido vital la transparencia en este proyecto.
Por otra parte, este último Reporte de la Demanda Turística de la Isla de Ometepe, también pone en evidencia varios defectos y vivianadas de los nativos que brindan algunos servicios que dejan mucho que desear, los cuales deben ser corregidos por ellos mismos y por las autoridades si no quieren que lo ganado durante años empiece a perderse en el Oasis de Paz. Hay zánganos del transporte privado que cobran precios astronómicos en dólares que no son justos, las unidades del servicio de transporte público son de mala calidad, y además, sus dueños, el día domingo o feriado, se dan el lujo de trabajar a “medio gas” o simplemente no trabajan. Las autoridades deben valorar eso y si no quieren trabajar quitarles las concesiones y ofrecerlas a quienes sí piensan en el bien común.
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