Por Noel Amilcar Gallegos
Con las manos entrelazadas y con un semblante parco, Silvio José Aguinaga Puertas, alias “El Chele” o “Lágrima”, escuchó al juez suplente de Distrito Penal de Juicio de Masatepe, Emilio Palacio, cuando lo condenó a 25 años y seis meses de cárcel por la muerte del cambista Marlon de Jesús Flores Borge, ocurrida el 6 octubre de 2010.
Luego de leída la sentencia y en medio de un ambiente tenso, por la protesta de los familiares del sentenciado, este reclamó inocencia. “No hubo suficientes pruebas contra mí, hicieron una injusticia, yo nunca estuve en el lugar”, reclamaba Aguinaga, de 28 años de edad.
La viuda, Mabel Xiomara Paiz Moncada, dijo sentirse satisfecha con la pena imputada al victimario de su marido. “Primero le doy gracias a Dios y a la Virgen Santísima porque se hizo justicia, estoy satisfecha con las autoridades civiles y militares, así como con el pueblo de Masatepe que nos apoyó con la captura y justicia”, recalcó Paiz.
El otro imputado en el hecho es Jorge Isaac Arévalo, conocido con el mote de “El Padrecito”, quien desde el pasado diciembre fue sentenciado a 25 años y medio de prisión.
El fiscal Eddy Álvarez dijo estar preparado para contestar agravios en la apelación que hará la defensa de Aguinaga: “Estamos seguros que en segunda instancia el Tribunal de Apelaciones va a confirmar la sentencia de primera instancia que dictó el señor juez Palacios”.
Ricardo Flores, abogado defensor, dijo que apelará la sentencia porque considera que el proceso tuvo varios vicios, aduciendo que la teoría del Fiscalía no se ajustó a lo que dijeron los testigos.
El día del crimen la víctima se disponía a almorzar, pero al bajarse de su vehículo fue rodeado por Aguinaga y Arévalo, quienes le dispararon dos veces para llevarse un botín que contenía 6,368 dólares y 3 mil córdobas.
El infortunado expiró camino al hospital de Masaya.
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