El principal cerebro de MegaUpload, Kim Schmitz, y tres directivos del portal de descargas intervenido el miércoles por el FBI estadounidense por supuesta piratería informática, comparecieron ayer ante un tribunal neozelandés. Los cuatro son pedidos por EE. UU. y en caso de extradición afrontarán cargos por crimen organizado, blanqueo de dinero y de violación de la ley de derechos de propiedad intelectual, delitos por los que pueden ser condenados a 50 años de cárcel.
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