Las discusiones de pareja sumadas al alcohol son peligrosas no solo porque amplifican el problema sino también tu reacción. Durante la pelea de pareja, acabas diciendo algo de lo que más tarde te puedes arrepentir. Evítalo siendo sensato y tomando en cuenta que no hay forma de razonar, ni lógica ni emocionalmente, con una persona que está borracha. El más sobrio debe cuidar al más ebrio.
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