Oscar González Morales
“Esto lo celebro con ganas porque pienso que es lo último que haré. Esta gente es maravillosa y vamos a ver cómo me despiden”, expresó Abea.
“Nosotros nunca bajamos la guardia, tenemos un gran equipo, igual nos pasó el año pasado perdimos el primer juego”, aseguró Jilton Calderón.
[/doap_box]
El tener a su padre en las gradas y sentir el alma de su hermano junto a él, llevaron al italo-estadounidense Christopher Cooper a una gran labor de pitcheo que dio paso al triunfo del Bóer 4-2 ante los Tigres.
“Mi hermano Allen, murió hace 17 años y mi padre está aquí hoy (ayer). Por eso es muy especial para mí, él no podía verme perder, es asombro y gracias a los fanáticos, es una experiencia asombrosa”, expresó el pelotero.
De acuerdo con lo expresado, el éxito en su labor estuvo en el uso de sus lanzamientos de rompimiento, especialmente el cutter (recta cortada) que lanzó en la zona interior de los bateadores.
“Siempre espero lanzar bien, pero lo de hoy fue especial para mí, por mi padre, él se va en unas horas y no podía ver un mal juego, puse un extra para él y mi hermano”, explicó.
Cooper, quien no tuvo un gran desempeño en la etapa regular, confesó sentirse preocupado cuando los Tigres anotaron, pero elogió la labor de Diego Sandino y José Luis Sáenz, quienes retuvieron la ventaja.
Precisamente, el veterano Sandino sacó del mayor apuro al Bóer en el octavo inning, cuando Chinandega pudo hasta empatar el juego, pero el derecho obligó a Ronald Garth a batear para doble play.
“La experiencia vale mucho en este momento, pitché con la cabeza para ganar el juego, porque ahí estaba la amenaza. Siempre en las finales demuestro lo que tengo”, comentó.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B