ACAN-EFE
El presidente de Guatemala, el general retirado Otto Pérez Molina, sacó ayer al ejército a patrullar las carreteras con el fin de frenar la violencia, el narcotráfico y el robo de vehículos en este país.
Los operativos y retenes fueron instalados en puntos estratégicos como parte del plan de seguridad que Pérez Molina ofreció para su Administración, que se inició el pasado sábado para un periodo de cuatro años.
El jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, Helmuth Casado, explicó a periodistas que ayer fueron instalados un total de 32 puestos de registro que estarán activos las 24 horas del día y por un tiempo indefinido.
Los puestos están integrados por 15 soldados cada uno, además de un número similar de agentes de la Policía Nacional Civil y de Tránsito.
Uno de ellos está ubicado en el kilómetro 38 de la carretera al Océano Pacífico, que según Pérez Molina es utilizada para el trasiego de drogas.
Casado aseguró que todos los puestos fueron ubicados en áreas estratégicas de la red vial para reducir los asaltos en las carreteras y para detener, junto con la Policía, a personas y vehículos que tengan orden de captura.
Según el jefe militar, los 32 puntos fueron seleccionados en base a un trabajo de inteligencia realizado de forma conjunta con el Ministerio de Gobernación (Interior), responsable de la seguridad interna.
Pérez Molina visitó uno de los puestos en el kilómetro 62 de la ruta al Pacífico, y dijo que daba por inaugurado este programa de seguridad denominado Plan de Operaciones de Interdicción 2012, con el que pretende frenar la violencia, controlar el narcotráfico y el contrabando en Guatemala.
El domingo, el estrenado presidente demandó al ejército su colaboración para neutralizar al crimen organizado mediante el control terrestre, aéreo y marítimo.
A cambio de la colaboración del ejército en la seguridad ciudadana, Pérez Molina se comprometió a dotar de aeronaves, vehículos y lanchas rápidas a las Fuerzas Armadas, para que contribuyan a neutralizar al crimen, especialmente al narcotráfico.