Luis Sánchez Sancho

La ambición de poder y el castigo de los Alóadas

Don Bayardo Muñiz Otero me escribe a propósito de la columna de la semana pasada, La Pasión de Ifimedia, y me dice lo siguiente:

“He leído con todo interés el último de sus artículos, sobre Ifimedia, y no puedo menos que pensar en la agitada vida de estos seres mitológicos, que aunque ficción no deja de impresionar por sus amores, sus tragedias, sus conflictos, sus celos y sus crímenes. Sin embargo, mucho de ello no es extraño a la raza humana como podemos constatarlo en la historia de la humanidad. Uno de los casos más representativos del comportamiento humano lo podemos ver en Erisictión, condenado a padecer un hambre insaciable (hasta) que al fin terminó devorándose él mismo.

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Oto y Efialtes, los gigantes que eran conocidos como los Alóadas, intentaron tomar el poder del Olimpo y violar a las diosas Hera y Artemisa. Pero se pelearon y terminaron matándose entre ellos mismos y por su extrema ambición y osadía fueron condenados a sufrir en el Tártaro un terrible castigo eterno.

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“Pero no solo de hambre sin límites puede padecer un hombre. También está el hambre insaciable de poder, que corrompe, que no se sacia nunca, que destruye todo a su paso con tal de conseguir sus fines sin importar los medios y que al final el poderoso cae víctima de su propio entorno y de su propia ambición. Ya lo vimos en los casos de Sadam Hussein, de Gadafi y de otros tantos que han muerto en la oscuridad y en el olvido. Ojalá que un poderoso cercano a nosotros con sueños de César romano pudiera leer la historia de Erisictión o Midas y salvar su vida a tiempo, que su alma ya corrupta de por sí solo puede juzgarla el Creador.”

Excelente comentario. La misma lección se deduce de la leyenda de los gigantes Oto y Efialtes, hijos de Ifimedia, mejor conocidos como los Alóadas. Cuando Oto y Efialtes apenas tenían 9 años, alcanzaron la estatura de 13 metros y se creyeron los seres más poderosos del mundo, además de invencibles, porque según una profecía ningún dios ni hombre podría matarlos. Entonces decidieron asaltar el Olimpo para tomar el poder de los dioses. Al mismo tiempo Oto juró por el río Estigia que circunda el mundo de los muertos, que violaría a Hera, esposa de Zeus, mientras que Efialtes juró hacer lo mismo con Artemisa, la diosa virgen.

Los Alóadas colocaron varias montañas una sobre otra para subir hasta el Olimpo, y le pusieron sitio. Artemisa, aconsejada por su hermano Apolo, le envió un mensaje a Efialtes diciéndole que si quitaban el asedio ella se le entregaría voluntariamente. Efialtes aceptó la propuesta de Artemisa, pero Oto se molestó al no recibir una oferta igual de parte de Hera. Tratando de calmar a su hermano, Efialtes le propuso que ambos poseyeran sexualmente a Artemisa, pero entonces la pelea fue porque cada uno quería ser el primero.

De nuevo aconsejada por Apolo, su sagaz hermano, Artemisa se transformó en cierva y se cruzó entre los dos gigantes en pleito, quienes trataron de cazarla arrojando sus lanzas al mismo tiempo, matándose entre ellos mismos. De ese modo se cumplió la antigua profecía, pues ningún dios ni hombre había matado a los Alóadas.

Finalmente, las sombras o almas de Oto y Efialtes fueron enviadas por los dioses al Tártaro, que era el lugar de castigo en el mundo de los muertos, donde fueron atados con víboras en vez de sogas a una columna, espalda con espalda. Y sobre la columna se posó la monstruosa ninfa del río Estigia, que desde entonces los increpa con espantosos chillidos por su soberbia y los juramentos incumplidos.

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COMENTARIOS

  1. Edwin Tom
    Hace 15 años

    Señor Sanchez sus articulos sobre la mitologia griega son de lo mas educativo por que la igual que la carta que le han escrito pienso que demuetrtan con sus leyendas como es el comportamiento del ser humano en todas sus facetas

  2. jincho vivo
    Hace 15 años

    Chooocho, igualito que la caida del alcalde de leon, entre ellos se estan tirando las flechas y lo mas pijudito es que es una mezcla por que tambien se estan comiendo asi mismos, divertido diria si no es por que todo eso esta salpicado de sangre de hermanos….

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