Bloomberg News
Bobbi Marsh acuesta a su hijo de 11 años todas las noches y se dirige luego a su trabajo en la planta de estampado de metal de General Motors Co. en Lordstown, Ohio. Vuelve a su casa a tiempo para prepararle el desayuno.
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Marsh, que tiene 34 años, es una de miles de trabajadores automotrices de los Estados Unidos que aprovechan el retorno de un tercer turno fabril —con frecuencia de 23:00 a 07:00—, lo que se traduce en 24 horas diarias de producción en muchas plantas por primera vez desde que la industria se derrumbó en 2009. En el punto más bajo, algunas plantas funcionaban con un solo turno de ocho horas.
El nuevo tercer turno incorpora más de 4,300 trabajos en cuatro Estados tan solo en General Motors. Las plantas automotrices de los Estados Unidos pueden operar este año a aproximadamente el 81 por ciento de su capacidad luego de caer al 49 por ciento en 2009, según estimaciones de IHS Automotive, con sede en Northville, Michigan.
MÁS PRODUCCIÓN
Las empresas automotrices aumentan la producción en las plantas de autos luego de que las ventas de vehículos livianos crecieran por lo menos 10 por ciento en los Estados Unidos durante dos años consecutivos por primera vez desde 1984 y aumentaran a un ritmo más rápido en China, el mayor mercado de autos del mundo, por primera vez en por lo menos 13 años.
Los Estados que se vieron más afectados por la recesión, como Michigan y Ohio, se encuentran entre los más beneficiados.
“Sin duda estamos trabajando a pleno”, dijo Kim Rodríguez, ejecutiva de la firma consultora automotriz KPMG de Detroit. “Después de China, los Estados Unidos son el mercado en que los ejecutivos esperan el mayor crecimiento, lo cual es asombroso teniendo en cuenta cómo estábamos”.
Desde empresas proveedoras de autos hasta compañías de camiones, las compañías se apresuran a agregar capacidad y contratar nuevos empleados para adaptarse a la mayor producción, añadió.
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