TLC Único entre México y CA: Oportunidades para la región

Por Raúl López Lira Nava

El 22 de noviembre de 2011 fue suscrito el Tratado de Libre Comercio Único entre México y Centroamérica, mediante el cual se logró la convergencia en un solo instrumento de los acuerdos comerciales que México pactó con Costa Rica, Nicaragua y los países del Triángulo de Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras). Ello se derivó del compromiso de reforzar la relación entre México y Centroamérica, que adquirieron el presidente Felipe Calderón y sus homólogos centroamericanos en junio de 2008, durante la Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, realizada en Villahermosa, Tabasco.

Después de siete rondas de negociación entre los ministerios de Comercio de los seis países y casi tres años de intensos trabajos para homologar, profundizar y actualizar los distintos conjuntos de reglas que se venían aplicando al comercio entre las partes, se logra definir un solo juego de normas aplicables en ámbitos, tales como el comercio de bienes, inversiones, servicios, propiedad intelectual y solución de controversias.

Pero, ¿en qué beneficia la unificación de los TLC a las empresas de México y Centroamérica? ¿Cómo puede la región y Nicaragua en particular hacer un mejor uso de dicho instrumento? Sin pretender hacer un análisis exhaustivo, enunciaré las principales características que hacen del TLC Único una valiosa herramienta de integración regional.

En primera instancia, se constituye una vigorosa zona comercial que representa un mercado potencial de 150 millones de personas y el establecimiento de las condiciones para crear más y mejores oportunidades de exportación, particularmente para las pequeñas y medianas empresas.

Además, se incorporan los compromisos de eliminación arancelaria de los acuerdos originales, por lo que antes de que concluya 2012 quedarán exentos la mayoría de las mercancías; se negoció un capítulo de facilitación del comercio para eliminar las barreras no arancelarias; se homologaron la mayoría de las reglas de origen, propiciando una mayor acumulación entre las partes y se estableció la posibilidad de incorporar insumos de terceros países para producir bienes que podrán ser considerados originarios.

Por primera vez, los países centroamericanos podrán acceder al Comité de Integración Regional de Insumos, para suplir materias primas en la elaboración de bienes mexicanos, principalmente en el sector textil. Además, Centroamérica logró beneficios arancelarios para textiles, papel, vitrinas, vehículos automotores, cigarros, congeladores, conductores eléctricos, atún, maíz y aceite comestible.

Del mismo modo, México acordó hacer extensivo a los cinco países el esquema para el acceso preferencial para azúcar, del que solo gozaba Nicaragua. Sin embargo, el sector azucarero nicaragüense mantendrá una preferencia de cinco por ciento en la cuota anual de exportación.

En suma, el TLC Único es un documento que responde a los retos que impone el actual entorno internacional. Sin duda, su próxima entrada en vigor contribuirá determinantemente a incrementar la competitividad de la región, permitiendo encadenamientos productivos, la generación de economías de escala y ayudará a reducir los costos de transacción, en beneficio de los sectores productivos, particularmente para las pymes.

Cabe señalar que en diciembre pasado el Senado mexicano ratificó por unanimidad el TLC Único entre México y los países de Centroamérica, lo cual constituye una muestra más del gran interés de México en la región. Corresponderá a los Congresos de cada país analizar y, en su caso, aprobar el texto del nuevo Tratado conforme a sus disposiciones nacionales.

Centroamérica representa para México un mercado con un gran potencial de crecimiento, cuya participación ascendió a alrededor del ocho por ciento de los casi 50 mil millones de dólares que la región importó en 2010. Nuestros flujos comerciales han crecido constantemente por más de una década. Con Costa Rica aumentaron 2,100 por ciento y con el Triángulo del Norte 200 por ciento. En materia de inversión, Centroamérica es el cuarto destino de las inversiones mexicanas en América Latina con 5, 200 md.

Con Nicaragua, los volúmenes de comercio e inversión son comparativamente más modestos, sin embargo podemos afirmar que el TLC bilateral vigente desde 1998, ha representado un hito en las relaciones económicas entre ambos países. En 13 años, los intercambios comerciales se han cuadruplicado (de 100 a 432 millones de dólares entre 1997 y 2010). Las exportaciones de Nicaragua a México se incrementaron alrededor de 900 por ciento, mientras que de México a Nicaragua, crecieron 330 por ciento. Asimismo, las inversiones mexicanas superan los 572 md en los últimos seis años, lo cual representa el 23 por ciento de toda la IED presente en Nicaragua.

A pesar de todos estos prometedores indicios, todavía falta mucho por hacer y aún hay muchos retos por superar. Hago votos por que el TLC Único abra las puertas a cientos de empresas de los países de la región para buscar nuevas y mejores oportunidades.

Para concluir, quisiera anotar que esta es mi última colaboración en este prestigiado medio editorial antes de finalizar mi gestión en Nicaragua, un país hermano en donde he tenido la fortuna de servir a México los pasados cuatro años y medio. Aprovecho este espacio para agradecer al pueblo de Nicaragua su hospitalidad y desearles éxito y prosperidad.  

 

El autor es Embajador de México en Nicaragua.


Opinión CA México archivo
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