Por: Elízabeth Romero
La fiesta organizada por dirigentes de la Juventud Sandinista (JS) aún no concluía, el sábado por la noche en el parque Japón Nicaragua, cuando el delegado de la Alcaldía de Managua del Distrito Cinco, John Matamoros, le ordenaba a la administradora del local le entregara las llaves y con ellas su cargo.
Las causas del despido en público, según algunos presentes, fue porque la administradora Cristina Marcenaro no permitió a los jóvenes orteguistas que estacionaran los buses dentro del parque.
LA PRENSA intentó conocer la versión de Marcenaro, pero esta no respondió las llamadas a su número telefónico.
Fuentes de la Alcaldía de Managua confiaron que Marcenaro tenía 15 años de laborar para la comuna y uno de administrar ese sitio público. Ella es esposa del cónsul de Nicaragua en Panamá, Antenor Ferrey. Según los informantes, el delegado distrital la pretendió remplazar en el mismo lugar y en presencia de todos los fiesteros, por otra persona afín a él de apellido Flores.
Esto indica que Matamoros pretendía imponer a alguien por afinidad y no por conocimiento del cargo, sostuvo uno de los informantes. Sin embargo, Marcenaro se negó a entregar de esa forma la administración del parque y demandó una auditoría.
El parque está un tanto abandonado, pues ni siquiera el agua que consumen en el lugar está bien preservada. Personas que frecuentan el sitio refirieron que el agua es llevada en pipas y depositada en una pileta cuya higiene no es confiable. Se calcula que los fines de semana al parque acuden unas 400 personas, la mayoría son niños.
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