GUATEMALA/AFP
El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, reconoció este sábado que, a pesar de lograr algunos avances en su mandato, deja «profundos rezagos» como la pobreza e inseguridad que deberá enfrentar el general derechista Otto Pérez, quien asumía el poder este sábado.
«Me voy como llegué, muy tranquilo y sereno, pero con un mecapal (carga) de preocupaciones por esos profundos rezagos que tiene el país, que en muchos temas avanzamos, (pero) hay otros que nos falta avanzar», dijo Colom, al rendir su último informe de gestión ante el nuevo Congreso, instalado previo a la toma de posesión de Pérez.
El saliente presidente socialdemócrata afirmó que en sus cuatro años de gestión redujo la tasa de homicidios de 48 a 38 por cada 100.000 habitantes, pero admitió que se mantiene una situación preocupante porque sigue siendo de las más altas del mundo.
«Pudimos detener esa curva perversa (de homicidios) que todavía es alta, esto no es un éxito, es simplemente un éxito esperanzador de que ya no creció esa curva de homicidios», agregó.
Colom mencionó como un logro en seguridad que 14 de los 19 narcotraficantes más buscados internacionalmente fueron capturados durante su gestión y se dio un fuerte golpe al narcotráfico con millonarios decomisos de drogas, vehículos, aviones y dinero en efectivo.
También pidió a los países consumidores de drogas «para que cumplan con su corresponsabilidad en cuanto al control a la reducción del consumo, control de armas, químicos y flujos financieros».
En materia económica, instó al nuevo gobierno a impulsar una reforma fiscal para dotar de recursos a las áreas de seguridad y justicia, pues la carga tributaria en este país es de las más bajas del continente.
Aseguró que deja al país preparado para enfrentar «cualquier problema (económico) que pueda venir por la crisis en Europa y Estados Unidos», pues la economía reportó un crecimiento de 3,8% del Producto Interno Bruto en 2011.
De acuerdo con Colom, en su gobierno también redujó la desnutrición crónica en menores de cinco años -que afecta al 49% según la ONU- en los departamentos más afectados.
Bajo la promesa de aplicar mano dura contra el crimen organizado y reducir la pobreza, Pérez, de 61 años, tomará posesión del cargo para un período de cuatro años, en una ceremonia que se celebrará la tarde de este sábado en un polideportivo del sur de la capital, ante una decena de gobernantes visitantes y más de 5.000 delegados de unos 90 países.