Juan Chow
Ella tenía trece años, yo catorce, y esta noche se ha sentado al borde de mi sueño, desde donde veo brotar de su ojo vacío un acto lacrimógeno.
El cadáver de la novia que amé acaso, abandonó sobre mi lecho donde se hundieron huesudas sus caderas, la exprimida versión de una manzana.
15 julio 2011
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