Gloria Picón Duarte
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La tensión fue evidente ayer durante la acreditación y juramentación de los 20 diputados al Parlamento Centroamericano, especialmente cuando Jaime Chavarría, diputado suplente, recibió su acreditación y con crucifijo en mano reprendió a Rivas en nombre de Jesucristo por el pasado fraude electoral.
Los seis diputados de la Alianza PLI pasaron uno a uno a recibir su acreditación de manos del presidente de facto del CSE, Roberto Rivas, sin intercambiar siquiera un estrechón de manos. En cambio, los diputados del Frente Sandinista sonreían todo el tiempo, celebraban con aplausos secundados por Rivas y luego la foto posada.
El diputado Hugo Torres, miembro del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), que se postuló en alianza con el PLI, fue el primero en ser llamado por Rivas. Con paso lento se acercó portando un elegante lazo negro en el brazo izquierdo en señal de luto, ya que considera que con los resultados “fraudulentos” de las pasadas elecciones se ha enterrado la democracia. Además, al tomar su acreditación tapó su nariz, mientras que Rivas mantenía una pose pétrea.
Jaime Chavarría, suplente de Torres, le echó en cara el fraude a Rivas al retirar la acreditación mientras los diputados sandinistas a coro hacían: “Sssshhhhhhh!!!” para que se callara y Rivas con el rostro enrojecido solo alcanzó a sonreír.
El último en ser acreditado fue José Antonio Alvarado, diputado del PLC, y también fue el único de “oposición” que intercambió un par de palabras cordiales y un estrechón de manos con Rivas. Alvarado asumió su escaño desobedeciendo a su partido y dijo que esa había sido una decisión tomada en la tristeza del fraude electoral.
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