Luis Sánchez Sancho
La mitología griega está llena de fantásticas historias, emocionantes leyendas y extrañas pasiones, como por ejemplo la de Ifimedia, que me propongo contar en esta columna.
De la extraña pasión amorosa y sexual de Ifimedia habla someramente el mitólogo británico Robert Graves, en el tomo primero de su obra en dos volúmenes Los Mitos Griegos, en el capítulo sobre los gigantes Alóadas quienes hicieron la guerra contra el Olimpo pero fueron derrotados y sometidos a un castigo eterno.
Ifimedia, quien era hija de Tríopas, rey de Tesalia, se enamoró locamente de Poseidón, el dios de los mares. Pero Poseidón no hizo caso a Ifmedia, tal vez porque ella era una simple mortal, aunque princesa, o quizás porque ella era su misma nieta, pues según se decía él era el verdadero padre de Tríopas.
Ifimedia fue hermana de Erisicton, quien en un alarde de arrogancia se atrevió a desafiar a Deméter, la diosa del mundo de los muertos, y fue condenado por ella a sufrir un terrible castigo: Deméter hizo que Erisicton padeciera un hambre insaciable que lo obligó a consumir todos sus bienes con el fin de obtener la comida que necesitaba, pero no se satisfacía. Cuando ya no lo quedaba ningún bien material, Erisicton se dedicó a la mendicidad y llegó al extremo de vender como esclava a su hija, Mestra, a cambio de comida. Finalmente Erisicton terminó devorándose a sí mismo.
Como Poseidón no hacía caso del amor que Ifimedia sentía por él, ella iba todos los días a la costa del mar, se ocultaba en un recodo de la playa y amorosamente recogía en sus manos el agua de las olas, con las que se cubría el cuerpo pensando y sintiendo que de esa manera Poseidón la abrazaba y la poseía.
De esa relación Ifimedia quedó embarazada y tuvo dos hijos que fueron los gigantes Elfiates y Oto. Estos fueron conocidos como los Alóadas, porque Ifinmedia se casó con Aoleo y le hizo creer que éste era su padre. Ifimedia tuvo también una hija mujer, a la que llamó Páncratis, pero esta no era hija de Poseidón.
Sobre qué pasó después con Ifimedia se conocen dos versiones. En una de ellas se cuenta que cuando Páncratis era ya una joven casadera, madre e hija paseaban un día por la playa cuando fueron raptadas por unos piratas de Naxos, quienes se las llevaron cautivas. Al frente de los piratas habían dos cabecillas, los que pelearon porque cada uno quería quedarse con la más joven de sus prisioneras, y se mataron entre ellos,
En la otra versión se dice que Ifimedia y Páncratis participaban con las Bacantes en una orgía o bacanal, como se llamaba la celebración en honor al dios Dionisio o Baco, en la que solo participaban mujeres. Y en eso estaban cuando unos piratas procedentes de Tracia desembarcaron en el lugar y raptaron a todas las participantes en la orgía báquica.
Los piratas llevaron a las mujeres a su país donde el rey convirtió a Páncratis en su mujer o su esclava sexual, mientras que Ifimedia, quien conservaba admirablemente sus encantos físicos, fue entregada a un ministro del soberano. Ambas mujeres, madre e hija, habrían vivido en Tracia el resto de sus días.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A