Un cura católico de la ciudad Salzgitter reconoció ayer ante la Audiencia Territorial de Braunschweig, haber abusado unas 280 veces de tres menores.
El hombre, de 46 años y suspendido del sacerdocio, declaró que su intención no había sido que los niños sufrieran. Reconoció que con 20 años se dio cuenta de su falta de interés por las mujeres y de su atracción por los hombres. El cura fue detenido en 2010, tras las denuncias de una madre cuyo hijo fue abusado en 2004.
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