EFE, AFP
Lo que le gusta de sí mismo. Quizá lo que menos me gusta es mi espíritu justiciero. Me gusta estar solo. Cuando tengo la sensación de que para los demás, soy rutina y no excepción.
Tarea doméstica. No lavo ni plancho, pero me hago la cama. Sería muy pretencioso si dijese que guiso, pero me hago la comida si decido quedarme a comer o a cenar en casa. Hago la compra, pero tengo una asistenta que viene de vez en cuando. Incluso, no tengo inconveniente en barrer un poco, si veo que algún rincón lo necesita.
La fidelidad. Ser incondicional a una persona en cualquier circunstancia. El fin de semana. Digamos que acabaría imponiéndose aquello para lo que hicieran falta dos. En este caso, me temo que tanto como para ir al campo como para ir al cine, se puede ir solo. Por tanto, cada uno iría a lo suyo. Su pareja le engaña, ¿qué hace? ¿En el sentido tradicional? Preguntaría cuánta incidencia tiene este asunto.
Su mayor orgullo. Haber intentado, aunque no sé si lo he conseguido, hacer siempre el menor daño posible a las personas que quiero; a las que no quiero, me da igual.
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La nueva novela de Javier Marías, Un libro sobre el estado de enamoramiento, que parece justificar todas las cosas. Considerado uno de los principales libros del 2011, novela traducida a veinte lenguas, en ella el escritor explora el lado oscuro de ese estado “tan deseable” que suele ser el enamoramiento, pero que también puede llevar a cometer los actos más atroces.
“La última vez que vi a Miguel Desvern o Deverne fue también la última que lo vio su mujer, Luisa, lo cual no dejó de ser extraño y quizá injusto, ya que ella era eso, su mujer, y yo era en cambio una desconocida”.
Así comienza Los enamoramientos , la nueva novela de Javier Marías, consagrado como uno de los mejores novelistas contemporáneos. María Dolz, la narradora y protagonista, solo supo su nombre “cuando apareció su foto en el periódico, apuñalado y medio descamisado y a punto de convertirse en un muerto: lo último de lo que se debió de dar cuenta fue de que lo acuchillaban por confusión y sin causa”.
Con una prosa profunda y cautivadora, esta novela reflexiona sobre el estado de enamoramiento, considerado casi universalmente como algo positivo e incluso redentor a veces, tanto que parece justificar casi todas las cosas: las acciones nobles y desinteresadas, pero también los mayores desmanes y ruindades.
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Los enamoramientos es también un libro sobre la impunidad y sobre la horrible fuerza de los hechos, sobre la inconveniencia de que los muertos pudieran volver, por mucho que se los haya llorado y que en apariencia nada se deseara tanto como su regreso, o al menos que siguieran vivos, también sobre la imposibilidad de saber nunca la verdad cabalmente, ni siquiera la de nuestro pensamiento, oscilante y variable siempre.
EL AUTOR
Javier Marías Franco (Madrid, 20 de septiembre de 1951) es un escritor, traductor y editor español, miembro de la Real Academia desde 2006. Sus obras han sido traducidas a 40 idiomas y publicadas en 50 países.
En 1970 escribió su primera novela, Los dominios del lobo , hasta la fecha una de las más vendidas y traducidas.
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