EFE
La ministra del Sistema Penitenciario de Venezuela, Iris Varela, confirmó ayer que 955 familiares (800 mujeres, 150 niños y 5 hombres) de presos de las cárceles Yaré I y Yaré II, próximas a Caracas, se autosecuestraron para protestar por retardos en sus juicios, pero advirtió que no cederá ante estas medidas de presión.
“Es una situación voluntaria”, reiteró Varela y advirtió que “esa no es la manera de presionar”.
Más temprano, dos ONG defensoras de los derechos humanos habían informado de mil familiares retenidos por los reos, aunque aclararon que no se trataba de un “secuestro completo”.
La funcionaria aseguró que las ONG que hacen denuncias sobre la situación crítica de las cárceles están “financiadas por la CIA”, pues reclama que los representantes de los supuestos activistas “no entran en los recintos penitenciarios” y no saben lo que ahí sucede.
El hecho se registra después de que el lunes cinco presos acusados por violación y actos lesivos contra menores fueron asesinados por sus compañeros en una cárcel del estado Táchira, informaron fuentes policiales.
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