Después de Navidad y Año Nuevo, Santos Centeno Mendoza, de Chinandega, se despidió el mediodía de ayer de su madre Sara María Mendoza para abordar el autobús que lo llevaría a Guatemala. Centeno, con 5 años de trabajar en ese país, era uno de los centenares que han viajado a El Salvador y Guatemala para integrarse a sus empleos. “Estaré allá mientras tenga trabajo, ahora estoy en el sector maquila”, agregó.
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