Wilder Pérez R. y Saúl Martínez
Pasaron 44 minutos después de la medianoche. Ya tenía un retraso de dos días, habían pasado más de cuatro horas desde su antecesor. No se suponía que debía estar ahí, pero tampoco parecía tener mucha prisa por llegar.
“Soy madre de un varón de 6 años, este es el segundo que gracias a Dios nació sanito, también agradezco la atención del personal médico”, dijo Estela del Socorro Rivera Narváez, joven madre, de la comarca José Mondragón, Tonalá, en Puerto Morazán, quien pasó más de cuatro horas con dolores de parto.
[/doap_box]
Entre un sinnúmero de contradicciones de fechas, horarios e inconvenientes en el parto, nació el primer bebé del año 2012 en Nicaragua. Una niña que todavía ayer no tenía nombre, pero que será llamada Maryorit, Jazmina o Verónica… o alguna combinación de dos de esos nombres.
José García y Joselyng Chévez Solórzano contaron cómo se convirtieron en padres de la primera bebé del año contra la voluntad de las fechas, las horas y sus propios deseos.
“No fue planificada, a ella le habían dicho que un problema en los ovarios le iba a impedir tener más hijos, pero salió”, recuerda García.
Se suponía que nacería el 30 de diciembre, pero se retrasó y a la hora llegada no quería nacer ni con los empujones de los médicos. Pero nació sin complicaciones médicas.
“Me siento cansada, pero feliz, bendecida”, dijo Chévez, tras dar a luz en el hospital Bertha Calderón.
Eso es lo que le queda, porque, contrario a años anteriores, esta vez ni el Gobierno ni la empresa privada ofrecieron regalías al primer bebé.

EL ÚLTIMO QUE DEJÓ EL AÑO VIEJO
El último bebé de 2011 había llegado al mundo a las 8:30 p.m. Es una mujercita, la quinta de su mamá.
Según Alenska Delgado, directora del turno el 1 de enero, en un día normal se atienden entre 40 y 50 partos, pero en diciembre baja.
En Nochevieja, el personal del hospital Bertha Calderón calculó en diez el número de atenciones en Labor y Parto.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A
