Por Gisella Canales Ewest
La fuerte demanda de queso por parte de países vecinos como El Salvador y Guatemala es algo temporal, y una vez disminuya —a la entrada del próximo invierno— la oferta de leche sería muy superior a la demanda, y esto podría botar los precios.
Se prevé que entre marzo y abril el litro de leche podría llegar hasta los 24 córdobas al consumidor final, pero luego ese precio descendería.
Alfredo Lacayo, gerente general de Centrolac, calcula que después de abril podría iniciar el descenso de los precios de la leche.
“Luego el precio va a bajar por el ciclo natural y porque la producción de leche en esos países va a ser recuperado a sus niveles normales, el golpe va a ser doble, porque en Nicaragua durante el invierno el consumo baja entre un ocho y un 12 por ciento”, explica.
Ante esa reducción en la demanda, dijo “definitivamente va a bajar”, pues no se puede mantener un precio de 10.25 u 11 córdobas que pagan las plantas a los centros de acopio, porque adicionalmente deben costear el traslado.
FORMALIZAR A INFORMALES
Lacayo recalcó que una solución a esta volatilidad de los precios de la leche es la formalización del sector.
“Mientras el sector informal represente el 80 por ciento del gremio, Nicaragua nunca va a llegar a su potencial lácteo”, advirtió el representante de Centrolac.
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