Gisella Canales Ewest
Para hacer frente a la creciente demanda de leche para producción de quesos y otros derivados, representantes de industrias lácteas afirman que la clave está en mejorar los rendimientos por vaca.
Entre ellas está la ampliación de la red vial, para sacar la producción lechera de muchas áreas, donde la leche se transforma en queso artesanal, a falta de caminos para sacar el producto.
El sector además demanda la ampliación de la red de energía eléctrica, con nuevas formas de generación más baratas; poner en práctica la Ley 688 o Ley de Fomento al sector lácteo y del vaso de leche escolar.
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De tres a cuatro litros de leche se extraen a cada vaca, cuando tienen capacidad de dar al menos ocho litros. De lograrse sacar provecho a la capacidad productiva del hato nacional, se evitaría el golpe al bolsillo de los consumidores cada verano o cuando hay exceso de lluvias, que afecta aún más el precario rendimiento por animal, afirman.
El gerente general de Centrolac, Alfredo Lacayo, indica que la rentabilidad del productor debe incrementar no a través de precios, sino a través de volumen.
“Es más rentable un productor que vende a nueve córdobas, pero que produce ocho litros por vaca, a uno que vende a 11 córdobas y que produce cuatro litros por vaca”, explica.
Enrique Zamora, directivo de Parmalat, sostiene que de esa manera se haría frente a la creciente demanda de queso para vender al exterior.
“Si nosotros logramos pasar de tres a cinco o a seis (litros por vaca), se produciría una oferta importante para poder abastecer todos los mercados”, añade.
ESFUERZO DE TODOS
Lacayo comenta que el esfuerzo para lograr mejores rendimientos en la producción nacional de leche debe ser “consensuado” entre ganaderos, el Estado y la industria.
Juntos, dice, deben trabajar para promover la eficiencia en la producción lechera.
“Creo que tiene que haber una conversación con todos los involucrados para trabajar en todos esos frentes, en mejoramiento genético, mayor producción de leche e invertir en los centros de acopio para garantizar la calidad de la leche”, dijo por su parte Zamora.
Lacayo afirma que para ver cambios en el rendimiento se tardaría más o menos un año, y “entre más tarde empecemos, más tarde veremos los resultados”.
Añade que se debe trabajar en la nutrición del ganado, alimentación oportuna en tiempo y forma, mejoramiento de pastos, para que el hato nacional rinda los 12 litros por cabeza que tiene capacidad de dar.
“El actual modelo (bajo rendimiento por vaca y altos precios) es favorable a corto plazo para los productores, pero no para los consumidores, el modelo que se tiene que desarrollar es uno que sea atractivo para ambos”, enfatizó.
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