Juan Vega Gonzáles (*)
Concluimos el año 2011 con cambios importantes a nivel mundial en lo económico, político y social. Una forma de analizar los posibles escenarios que nos depara el próximo año, es proyectar las tendencias que presentan indicadores que pueden afectar nuestra vida.
La cantidad de dinero en circulación en el mundo, los costos de alimentación y energía, elevado déficit fiscal de los Estados Unidos, incertidumbre respecto al futuro de la Unión Europea, tensiones sociales en países desarrollados y mundo árabe se agudizarán el 2012.
1) En lo económico se mantienen los problemas fundamentales de inflación con pobreza y sin crecimiento a nivel global. Los bancos centrales de Estados Unidos y la Unión Europea seguirán inyectando dinero, para tratar de rescatar sus sistemas financieros y cubrir sus crecientes e impagables déficits fiscales.
La inundación de dinero, combinada con la falta de credibilidad del público en las medidas de rescate, el creciente costo de vida y escasez de alimentos (cambio climático, desastres) empobrecerá a millones de personas y podría llevar al colapso del sistema económico.
En un mundo de incertidumbre, el gasto de los consumidores y el acceso al financiamiento serán cada vez menores. Economías como Estados Unidos, China y Alemania (motores de crecimiento económico), verán reducir su actividad económica.
El conflicto entre Estados Unidos y el mundo árabe (especialmente Irán), llevará a un incremento en los precios del petróleo.
2) En lo social continuaremos viendo muestras de convulsión social (manifestaciones, revueltas, rebeliones y revoluciones, sobre todo de la población más joven) en Estados Unidos, Europa, los países árabes y Rusia.
Frente a la ola de demandas e indignación social, probablemente los gobiernos asumirán una postura más autoritaria respecto a sus ciudadanos.
Se aprobaron recientemente leyes de defensa nacional en Estados Unidos, que permiten arrestar personas sin juicio, sin jurado y sin hábeas corpus.
3) En lo político, la fusión de facto Estado-Corporaciones Multinacionales, llevará a una mayor concentración de poder político en grupos de poder económico, representados por tecnócratas de su confianza.
Varios de los principales tomadores de decisión respecto al control de la política monetaria en Europa (recientemente nombrados), no han sido democráticamente elegidos, sino designados o respaldados por los grandes intereses económicos.
Es probable que veamos conflictos en varios países en desarrollo, entre el monopolio de las multinacionales sobre las empresas privatizadas y las demandas de repatriación de los recursos del pueblo.
Ante un escenario de inflación, convulsión social y mayor represión estatal, es probable que una cantidad cada vez mayor de personas busquen un “refugio seguro”, como metales preciosos u otro tipo de inversiones que no pierdan valor con la inflación.
Personas y empresas que puedan consolidarse en industrias de mayor demanda/precios crecientes, como la producción de alimentos, energía, energía limpia, metales preciosos, u otras que aprovechen las tendencias mencionadas, probablemente saldrán beneficiadas este 2012.
¡Sabiduría, decisión y acción para el 2012!
(*) Director de Promifin, programa auspiciado por la Cooperación Suiza en América Central ejecutado por TrIodos Facet. [email protected]
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