Génesis Hernández Núñez
Lidia Sandoval tiene 39 años. Tres de estos los ha vivido en Costa Rica. En ese país tiene dos trabajos. Uno de ellos es de empleada doméstica.
Al cierre del 2010, el Intur calculaba la llegada de un millón 10 mil visitantes, pero aún se desconoce la cantidad de nacionales y extranjeros que ingresaron al país.
[/doap_box]
Hace 10 días llegó a Nicaragua con Katherine, su hija menor, que ahora vivirá y estudiará en el vecino país. De paso, visitó a su familia y amigos que no la veían desde hace tres años.
Sandoval dice que no puede quejarse: sus patrones la han tratado bien y con lo que gana puede vivir cómodamente y ahorrar para comprar su casa aquí en Nicaragua, porque en Costa Rica no viviría. “Es que no hay nada como estar en el país de uno”, dice con aire de nostalgia.
Ella llegó ayer a las oficinas de Migración y Extranjería para retirar el pasaporte de su hija. El trámite de 24 horas le costó 1,000 córdobas. “Si lo hubiera sacado para enero me cuesta 350, pero me tengo que ir ya”, afirmó.
Sandoval es una de los 3.7 millones de nacionales y extranjeros que ingresaron y salieron de Nicaragua durante este año, según las cifras de Migración y Extranjería.
Según datos de las autoridades de Migración y Extranjería, la cantidad de personas que ingresaron al país aumentó en más de medio millón, respecto al 2010 cuando registraron tres millones.
DENTRO DEL PAíS TAMBIÉN
Miles de compatriotas hacen filas en las colapsadas terminales de buses interlocales e interdepartamentales para regresar a sus ciudades de origen y recibir el Año Nuevo con sus seres queridos.
Aunque con menor demanda que en los días cercanos a Navidad, los buses que viajan hacia San Juan del Sur, Rivas, Nandaime, Granada, Masaya, León, Chinandega y Jinotepe, no han dejado de salir completamente llenos, incluso con sobrecarga de pasajeros.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A