El poder judicial resaltó como parte de sus logros el impasse en la elección de autoridades. Tras acuerdos entre orteguistas y arnoldistas eligieron bajo la ilegalidad. LA PRENSA/G. FLORES

El año de la Corte de facto

La Corte Suprema de Justicia (CSJ) terminó el año solo con 11 magistrados y tras aceptar a abogados exmagistrados, el máximo órgano parió ilegalmente, según los juristas, a magistrados de apelaciones, jueces y el Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial.

Ramón H. Potosme

La Corte Suprema de Justicia (CSJ) terminó el año solo con 11 magistrados y tras aceptar a abogados exmagistrados, el máximo órgano parió ilegalmente, según los juristas, a magistrados de apelaciones, jueces y el Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial.

A inicios del 2011, la CSJ estaba integrada por 14 de los 16 magistrados, pues al exmagistrado Armengol Cuadra y el fallecido Guillermo Selva ya habían concluido en sus periodos. Pero en abril se sumaron a ellos los magistrados Dámicis Sirias y Rafael Solís.

De esta manera, la Corte quedó con 12 magistrados, el mínimo para hacer el quórum para corte plena.

Tras las incorporación ilegal de Solís, Cuadra y Sirias, el magistrado Sergio Cuarezma no se integró, dejándola con 11 magistrados legalmente electos.

[doap_box title=»Lo mejor del 2011″ box_color=»#336699″ class=»aside-box»][/doap_box]

Con ese récord, la magistrada Alba Luz Ramos fue “reelecta” como presidenta de ese poder del Estado. Antes, su “corte plena” reeligió a 26 magistrados de apelaciones de todas las circunscripciones del país. También designó mediante un concurso de méritos a los magistrados del Tribunal Nacional Laboral de Apelaciones.

Ramos en su informe anual menciona como un logro el impulso a la ley integral contra la violencia hacia las mujeres. Pese a ello, las estadísticas indican que los judiciales dejaron libre a decenas de violadores.

A inicios de año la Corte suspendió sin goce de salario a tres magistrados del Tribunal de Apelaciones de Granada (TAG) porque presuntamente dejaron libre a narcotraficantes. No pudieron ser castigados porque renunciaron. Recientemente la Procuraduría General de la República recurrió de casación porque los nuevos magistrados del TAG redujeron la pena a dos narcos.

ÉTICA DE LOS JUECES, A PRUEBA

Por su lado, la CSJ publicó el Código de Ética del poder judicial en el que establece principios y valores éticos judiciales, valores éticos esenciales, deberes éticos de los servidores públicos del poder judicial en su relación con otros poderes del Estado y con la sociedad. También señala las sanciones que serán impuestas por una Comisión Nacional de Ética.

Por otro lado, el programa de facilitadores judiciales, el que goza de mayor contacto con los usuarios, logró el primer lugar a la justicia innovadora por brindar acceso a este servicio en las zonas más alejadas de los centros poblacionales. El premio fue otorgado por la Corte Internacional de Justicia en La Haya. En sus diez años de existencia los facilitadores han hecho 29,120 mediaciones y con ellos según el poder judicial ha disminuido el índice de conflictos en un 25 por ciento. El programa ahora se impulsa en el sector urbano, principalmente en Managua. 2,298 facilitadores han sido nombrados por la CSJ.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí