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El toque burdo de Angelina Jolie en su estreno como directora en In the Land of Blood and Honey es evidente desde el comienzo, cuando una bomba explota en un club nocturno justo antes de que los personajes principales hayan intercambiado una palabra.
A lo largo de la película, nominada a un Globo de Oro en la categoría de mejor cinta extranjera, Jolie pone la política por encima de la historia y los personajes, imponiendo descaradamente un mensaje (altruista, pero mensaje al final). El resultado es una cinta cuya narración se siente como una conferencia de Naciones Unidas con un poco de ficción.
La brusquedad de Jolie es justificable. La película hablada en bosnio es sobre la guerra en Bosnia y Herzegovina, de comienzos de la década de 1990, y las atrocidades del genocidio a manos del ejército serbobosnio, el cual quería eliminar a los bosnios musulmanes. Gran parte de la película es horrible de ver.
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