Ni siquiera las construcciones con mampostería reforzada resistieron al terremoto del 72, cuando hasta el sistema hospitalario colapsó. LA PRENSA/ ARCHIVO

Frágil calidad al construir

El hierro delgado, bloques que no cumplen con las normas técnicas y las malas prácticas a la hora de realizar la mezcla con cemento son las fallas más comunes a la hora de construir una vivienda y lo más peligroso al momento de un movimiento telúrico.

Anne Pérez Rivera

El hierro delgado, bloques que no cumplen con las normas técnicas y las malas prácticas a la hora de realizar la mezcla con cemento son las fallas más comunes a la hora de construir una vivienda y lo más peligroso al momento de un movimiento telúrico.

El presidente del Consejo Nacional de la Cruz Roja y exdirector del área de normas técnicas de construcción del Ministerio de Transporte e Infraestructura, Clemente Balmaceda, advierte que Nicaragua ya está preparada para dar respuesta ante una emergencia por terremoto. Pero, “no estamos preparados para prevenir la emergencia por el tipo de construcción que se hace”.

[doap_box title=»¿Qué hacer?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La Cruz Roja Nicaragüense recomienda que, en caso de un terremoto, se debe priorizar la protección de las personas más vulnerables, ubicarse en un lugar identificado como el más seguro dentro de su hogar. Protéjase a un lado o debajo de muebles firmes, al lado de columnas o debajo de marcos protegidos.

Si es posible, cierre las llaves de gas, baje el interruptor de energía. No se precipite buscando la salida, y en la calle aléjese de los edificios altos, rótulos y postes de energía. Si va en un vehículo, debe detenerlo en una posición segura.

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De acuerdo a Balmaceda, quien también estuvo encargado del Ministerio de Vivienda y Asentamientos Urbanos a mediados de los setenta, las fallas en las construcciones de las obras verticales ha sido uno de los factores que más vulnerabilidad genera en el país.

En 1972, cuando el terremoto en Managua causó más de 10,000 muertos y colapsó a más de 250,000 viviendas, las casas estaban construidas mayoritariamente de piedra, lodo y zacate en taquezal y en adobe, que es otro material débil.

Ahora, a 39 años de la tragedia, la mayoría de las viviendas se construyen con hierro, bloques y cemento.

“Pero, cuidado con la calidad del material”, advirtió Balmaceda, quien indicó que, por abaratar costos, ahora se están utilizando barrillas de hierro tres cuartos que hasta pueden tener un 26 por ciento menos de la cantidad de hierro necesaria.

La mezcla de cemento es otro problema. “A veces no se usa el agua, arena y cemento en cantidad proporcional. A veces es mucha tierra y hay ocasiones en que la calidad de la mezcla disminuye porque simplemente el viento se llevó el cemento”, dice el también ingeniero civil.

El Ministerio de Transporte e Infraestructura también ha lanzado una voz de alerta en el tema, principalmente por la mala calidad de los bloques.

A inicios de año, esa entidad contabilizó que el 75 por ciento de las 28 fábricas de bloques registradas en la capital no cumplían con las normas técnicas de construcción.

En la capital hace falta una institución rectora  que se encargue de supervisar la calidad de las construcciones. LA PRENSA/ ARCHIVO
La situación de vulnerabilidad continúa en la ciudad, a pesar de que expertos en geología han advertido que en Managua ya hay señales de activamiento de fallas sísmicas que podrían provocar un terremoto de mayor magnitud que el de 1972.

Hasta ahora, ninguna entidad estatal se pronuncia sobre el caso.

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