Todo lo que envuelve a este estilo está envuelto por un aroma de serenidad, calma, equilibrio y belleza. Todos los elementos que lo componen como colores, objetos, murales y adornos remiten en todo momento a este tipo de sabiduría.
Generalmente tienden hacia la combinación de texturas como son las piedras, la madera o el papel en contraste con el agua con fuentes, las velas y los inciensos. Todo ello sin dejar de lado nunca la presencia de la naturaleza que se establece a través de las piedras, el agua y las flores.