Gloria Picón y Noel Gallegos
Desconfianza es lo que han despertado las declaraciones del canciller Samuel Santos en una visita a países europeos, donde dijo que el Gobierno está dispuesto a aplicar las recomendaciones de la Misión Electoral de la Unión Europea (UE) para mejorar el sistema electoral, pero que “se adaptarán a la realidad nacional”.
Dionisio Palacios, exdirector de cedulación del Consejo Supremo Electoral (CSE), dijo que no ve voluntad política para mejorar las cosas en Nicaragua y que más bien tiene el temor de que esa frase “adaptarlas a la realidad nicaragüense” pudieran ser interpretadas por el Gobierno como que todos los errores que cometieron tengan que legalizarlos.
“Como por ejemplo que los partidos políticos no presenten fiscales, la reelección indefinida, que la cedulación siga en manos del partido de gobierno, usar recursos del Estado para las elecciones etc. (…) esas declaraciones son acciones dilatorias”, lamentó Palacios.
Roberto Bendaña, presidente del organismo de observación Hagamos Democracia, señaló de positivo el hecho de que digan que van a aplicar las recomendaciones, pero a la vez levanta mucha suspicacia el hecho de que quieran ajustarlo y hacerlo a su manera.
Para Adolfo Martínez Cole, miembro de la Alianza PLI, si quieren “dar indicios de que hay una voluntad de reconocer las atrocidades que cometieron y las quieren enmendar, tienen que dar en principio un cambio total del CSE”. Agregó que es determinante que quienes administraron el pasado proceso electoral “con todas las barbaridades que hicieron”, no lo vuelvan a administrar.
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