William Aragón
Los testimonios de las personas que vivieron en carne propia los hechos violentos que dejaron heridos y muertos, antes y después de las elecciones de noviembre, conmocionaron a las más de 400 personas que asistieron al reciente Foro Regional sobre Derechos Humanos.
Roberto Bendaña, coordinador de Hagamos Democracia, dijo que con esta iniciativa buscan conocer de viva voz el testimonio de cinco casos de violaciones de derechos humanos ocurridos en San Fernando y Ciudad Antigua, en Nueva Segovia, y en las localidades de San Juan del Río Coco, Totogalpa, y en la comunidad El Carrizo, en Madriz.
El evento concluyó con un pronunciamiento sobre la situación de violencia e irrespeto y violación a los derechos humanos en Nicaragua.
Los norteños condenaron las violaciones a las leyes por parte del gobernante Frente Sandinista y los hechos de violencia que han desembocado en muertes, lesionados y perseguidos por su pensamiento político, contrario al de Gobierno.
Tomás Ortiz contó sobre lo vivido en San Fernando, durante el reclamo de cédulas al Consejo Electoral, antes de las votaciones.
Dijo que fueron brutalmente agredidos por agentes policiales, y en esa ocasión dos miembros del Frente Sandinista sacaron sus pistolas y un policía de nombre Christian disparó su fusil AK y el ciudadano Manuel Cuadra recibió un balazo en el cuello.
Mientras que Henry Quiñónez habló de la violencia vivida en Ciudad Antigua, donde hubo represión policial, y en la que nueve personas fueron detenidas.
PERDIÓ A SU ESPOSO E HIJOS
El más conmovedor de los testimonios fue el de doña Irinea Mejía Cruz, viuda del campesino Mercedes Pérez Tórrez, quien fue asesinado junto a sus dos hijos Elmer y Josué Sael, el 8 de noviembre en El Carrizo.
Mejía reveló que funcionarios del gobierno sandinista le ofrecieron una pensión de 5,000 córdobas.
El primer desembolso se lo entregaron en noviembre, pero en diciembre no le han dado nada.
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