AGENCIA FAMILIA
De cara a la Navidad, nuestros niños y niñas sueñan con juguetes nuevos y los padres nos enfrentamos a todo la fuerza de la publicidad aturdidos por la abrumadora oferta.
La pregunta ahora es… ¿Cuál será el mejor regalo para nuestros hijos? Los especialistas recomiendas que ante todo se debe concebir el juego como una importante vía de expresión del niño y como un medio para desarrollar sus habilidades emocionales.
Una de las utilidades de los juguetes es servir de vía de acceso a las fantasías inconscientes permitiendo, incluso, recrear situaciones traumáticas mediante objetos alejados del conflicto y facilitando que el pequeño supere experiencias que le resultan difíciles de afrontar.
En este sentido los juguetes como pistolas y espadas, incluso los juegos con reglas tales como competiciones, carreras y las artes marciales, permiten canalizar una agresividad natural del niño, que no es destructiva, sino que tiene un matiz de lucha personal por lo que uno quiere.
Este tipo de juguetes, tachados por algunos de violentos, han existido toda la vida, dado que la agresividad forma parte del ser humano y es necesario canalizarla. Sin embargo, hay psicólogos que no están a favor de que cualquier juguete se preste a ello, pero hacen una salvedad especial con los videojuegos.