Agencias/ VIDA
El pimiento morrón, también conocido como chiltoma, es uno de los clásicos en nuestros mercados, en nuestras mesas, es un pimiento carnoso, dulce en mayor o menor medida, según el grado de madurez que se puede apreciar por el color.
Como sabemos, los pimientos son unos frutos que se pueden consumir estando verdes y maduros, hay pimientos morrones de distintos colores, verde, amarillo, naranja y rojo son los más habituales, pero también los hay blancos y de color púrpura. La diferencia entre unos y otros pimientos morrones se encuentra en su estado de maduración, en su sabor y en sus componentes.
Sobre los usos de los pimientos morrones, seguramente todos conocemos su versatilidad, se pueden consumir en ensaladas, gazpachos u otras sopas frías, rellenos, asados, al horno o a la brasa, fritos o como parte de un sofrito, etc.
Los pimientos son un alimento con un elevado contenido en agua, solo aportan 20 kilocalorías por cada 100 gramos, apenas tienen grasas y también proporcionan pocas proteínas, son altos en vitaminas y minerales.
Cuando se desea comprar pimientos es conveniente seleccionar los ejemplares carnosos, duros, pesados en proporción a su tamaño, muy firmes, de color brillante, piel lisa y lustrosa y carentes de golpes o magulladuras. Si presentan arrugas o manchas significa que han estado almacenados durante demasiado tiempo, lo que provoca una pérdida de nutrientes y de sabor. Hay que rechazar aquellos que tengan una piel muy fina o poco firme y que presenten hendiduras, cortes o partes acuosas. Todos estos son indicios de que se encuentran en mal estado.
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