Alina Lorío
Un cachorro ocelote, una especie en extinción de la familia de los felinos, fue atrapado por un grupo de ciudadanos en la comunidad de Las Ánimas, municipio de Murra, en Nueva Segovia, porque mantenía atemorizada a la población y recientemente se había comido un perro.
Así lo denunció ante la Policía Delia Zelaya Pérez, de la Comisión Social de Prevención Social del Delito, donde le recomendaron que instalaran una trampa mientras se hacía presente alguien del Marena y utilizara los métodos correspondientes al caso.
Sin embargo, el sábado recién pasado, el subcomisionado Mario Avendaño Peralta, jefe policial en Murra, se encontró con que el animal había sido encerrado en la cueva y en la entrada habían pegado fuego.
El tigrillo fue sacado del lugar pero sin vida. Murió asfixiado por el humo. Y como los funcionarios del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) no llegaron, los pobladores lo destazaron y le arrancaron la piel.
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