10 beneficios del sexo

Por lo general, pensamos que algo que se siente bien, no nos hace bien. Es el caso, por ejemplo, de comer un pastel. Inmediatamente piensas que te hace mal, que vas a engordar y que no vas a volverlo a comer en varios meses. Sin embargo, no todo lo que nos da placer nos hace daño, como el sexo. A continuación, encontrarás algunos de los beneficios que te trae el tener relaciones sexuales regularmente.

 

 

Por lo general, pensamos que algo que se siente bien, no nos hace bien. Es el caso, por ejemplo, de comer un pastel. Inmediatamente piensas que te hace mal, que vas a engordar y que no vas a volverlo a comer en varios meses. Sin embargo, no todo lo que nos da placer nos hace daño, como el sexo. A continuación, encontrarás algunos de los beneficios que te trae el tener relaciones sexuales regularmente.

El sexo te ayuda a estar en forma: si odias los gimnasios y no te atrae para nada salir a correr o caminar media hora, tal vez encuentres en el sexo una buena alternativa para quemar calorías, ya que con media hora de sexo puedes quemar 85 calorías o más. El gasto calórico que se produce durante el sexo se debe a que en poco tiempo el cuerpo excede su carga habitual de trabajo. Incluso el roce de los cuerpos genera gasto energético, pues se activa el mecanismo de termorregulación del cuerpo, que acelera el metabolismo. Además, si te pones a pensar, durante el acto sexual adoptamos posiciones y hacemos movimientos que no son parte de nuestros movimientos cotidianos. Los músculos se ponen a trabajar a toda máquina y también resultan beneficiados porque logran tonificarse con el tiempo.

El sexo mantiene a tu corazón sano:

si eres de los que teme que tener relaciones sexuales pueda causarte un infarto, despreocúpate. Los investigadores en Inglaterra, después de seguir a más de 900 hombres por 20 años, descubrieron que el sexo no estaba relacionado con los ataques al corazón. Al contrario, los hombres que tenían sexo dos o más veces a la semana tenían la mitad de posibilidades de sufrir un ataque que los hombres que tenían sexo solo una vez al mes.

El sexo reduce el estrés: si eres de los que le dice no al sexo porque estás estresado, busca otra excusa. Hacer el amor es la mejor terapia para relajarte y darte la inyección de energía que necesitas. Cuando tienes un orgasmo se liberan grandes cantidades de la hormona oxitocina, la cual hace que te sientas revitalizado y dejes a un lado tus preocupaciones. El sexo, además, aumenta el riego sanguíneo a lo largo y ancho de tu cuerpo, los pulmones reciben más oxígeno y tu presión arterial baja.

El sexo controla el dolor: es mejor que no sigas usando la famosa disculpa de la jaqueca para no tener sexo, pues resulta que un buen encuentro sexual con tu pareja puede ser el mejor remedio para calmar el dolor de cabeza, los síntomas del Síndrome Premenstrual (SPM) y los dolores de la artritis.

El sexo aumenta tus defensas: el tener relaciones sexuales con regularidad, es decir dos o tres veces por semana, puede tener beneficios para tu sistema inmunológico. Un estudio realizado en Alemania por científicos de la Universidad Técnica de Zurich, demostró que el número de anticuerpos del cuerpo aumenta justo después del orgasmo. Esto también ha sido comprobado por varios estudios científicos en Estados Unidos. Así que si quieres estar más preparado para enfrentar enfermedades como el resfrío y la gripe, por ejemplo, te aconsejo que consideres al sexo como la mejor arma de prevención.

El sexo reduce el riesgo de desarrollar cáncer de próstata: de acuerdo con los últimos estudios, eyacular frecuentemente puede servir para reducir la probabilidad de tu pareja de sufrir cáncer de próstata.

Sexo… y a dormir como un bebé: nuevamente la hormona oxitocina, que liberas durante el sexo, es la causante de tus beneficios. Además de ayudarte a reducir el estrés y el dolor, también te ayuda a dormir mejor. Y dormir mejor es una de las claves para tener una vida saludable, pues mantiene tu cuerpo descansado, te ayuda a mantener un peso adecuado y a controlar la presión arterial.

El sexo podría regular tu ciclo menstrual: unos estudios realizados en las universidades de Columbia y Stanford encontraron que las mujeres que tenían relaciones sexuales mínimo una vez a la semana (excepto cuando tenían su periodo) tendían a tener ciclos menstruales más regulares que las que no tenían relaciones sexuales o las que las tenían esporádicamente.

El sexo podría ayudar al control de la orina: muchas mujeres después de dar a luz, o simplemente con la edad, notan que a veces cuando estornudan, tosen o ríen, tienen dificultad para controlar la orina, que es lo que se conoce como incontinencia urinaria por estrés. Y se debe a debilidad de los músculos pélvicos. Quizá hayas escuchado hablar de los ejercicios de Kegel, que haces cada vez que quieres parar el chorro de orina por alguna razón. Pues aunque no lo creas, son los mismos músculos que se utilizan cuando se tienen relaciones sexuales. Así que si los usas con frecuencia haciendo el amor, tienes menos posibilidades de tener problemas de incontinencia urinaria.

El sexo podría ayudarte con tu postura: durante las relaciones sexuales se utilizan los músculos abdominales y los glúteos. Estos músculos sostienen la parte baja de la espalda, y si están fuertes y en buenas condiciones, tendrás no solo a tu espalda más contenta, sino también una mejor postura.

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