Anne Pérez Rivera
Después de vivir hacinados y en medio de dificultades dentro de aulas que funcionaron como albergues, 115 familias damnificadas por el invierno del 2010 recibieron nuevas viviendas ayer en Acahualinca.
El nuevo reparto, que la primera dama Rosario Murillo nombró como Virgen de Guadalupe, está a escasos metros del lago Xolotlán, el que precisamente causó las inundaciones en el 2010 y 2011.
Sin embargo, la comuna capitalina y el Gobierno ejecutaron obras de relleno para subirle el nivel al terreno de la construcción y así evitar que haya más inundaciones. Esas obras fueron precisamente lo que atrasó la construcción de las viviendas, según justificaron las autoridades municipales.
CADA 15 DÍAS
“Aquí ya pueden vivir con tranquilidad”, dijo el secretario general de la comuna y secretario político del Frente Sandinista en Managua, Fidel Moreno.
Según detalló a medios oficialistas, cada 15 días se entregarán lotes de 100 viviendas al resto de los damnificados que continúan en los otros albergues de la capital.
El plazo oficial para concluir la distribución de viviendas será el 20 de febrero del próximo año. Las viviendas asignadas ayer estaban equipadas y fueron entregadas a parte de las familias que vivían en el albergue de la Escuela Elemental de Acahualinca. En Managua aún quedan otras 500 familias viviendo en albergues.
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