Carla Torres Solórzano/VIDA
Volver a concebir un bebé después de una esterilización dejó de ser misión imposible. A través de la recanalización de las trompas de falopio muchas mujeres tienen la oportunidad de ser madres otra vez.
Martha Montenegro, ginecóloga del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, explicó que el objetivo de la cirugía reconstructiva de trompas es devolver la permeabilidad y función de la trompas y esta cirugía es necesaria cuando están obstruidas porque están cortadas, ligadas o cauterizadas.
Según la especialista, lo primero es hacer una evaluación de la paciente para hacer un pronóstico de éxito, a través de diferentes exámenes como: un cultivo vaginal y un Papanicolaou para descartar la presencia de infección porque esta puede echar a perder la operación.
De igual forma la paciente se debe realizar un ultrasonido pélvico para ver si hay quistes o tumores. Así como la ovulación de la paciente o trastornos del ciclo menstrual.
“Una vez que se tienen todos los estudios se prepara la cirugía con una técnica que se llama microquirúrgica . En ella se utiliza un material especial antialérgico muy fino y ampliación con lupa o microscopio”, explicó.
PRECAUCACIÓN
La especialista destacó que se debe tener cuidado especial con los tejidos del abdomen evitando la tensión de estos.
No obstante, el mayor riesgo pueden ser un embarazo ectópico o fuera del útero por enfermedades después de la operación.
De igual forma subrayó que el éxito varía de acuerdo al lugar de la trompa que se esterilizó. “Si el procedimiento se hace en la parte central o al final del útero, con la cual se obtiene hasta un noventa por ciento de éxito, en cambio si es a la salida éste es más bajo”, expresó.
Montenegro comentó que la cirugía es sencilla y al siguiente día se puede ir a su casa. Si no hay ningún inconveniente, en los primeros tres meses la paciente sale embarazada.
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