Por Saúl Martínez
Verdadero fervor católico se vivió ayer en el Santuario Nacional Mariano en El Viejo, Chinandega, cuando centenares de peregrinos participaron en la Lavada de la Plata, la bendición del agua con la corona de la Virgen, después de la Santa Eucaristía y solemne bajada de Nuestra Señora del Trono.
La misa fue presidida por el obispo de la Diócesis de Occidente, Bosco Vivas; el párroco, monseñor Rodrigo Urbina, y el clero diocesano, con acompañamiento de la Camerata Bach y el Coro de Cámara de Nicaragua.
Los promesantes del país, Centroamérica y Estados Unidos, aplaudieron, cantaron y gritaron “¿Quién causa tanta alegría?”
Parte de la homilía fue una rogativa a nuestra Señora. “Para que nos consigas la fuerza del Espíritu Santo para fortalecer nuestra voluntad debilitada por los errores y equivocaciones, por las envidias y divisiones, por la mentira y la hipocresía, por la violencia y el desenfreno moral, en pocas palabras, la voluntad envenenada por el pecado”.
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El obispo Vivas dijo que las tensiones entre los nicaragüenses atrasan el desarrollo del país. “Van envenenando el corazón de los nicaragüenses, por eso hay que purificarlo a través de la Madre consiguiendo el dolor del pecado, comprometernos juntos en diálogo con caminos de verdadera actitud cívica para superar los problemas que pueda tener la patria” expresó.
Ayer se advirtió la ausencia de representantes de la Conferencia Episcopal y del Nuncio Apostólico, mientras tanto, asistieron el político Eduardo Montealegre y el exalcalde de Managua Dionisio Marenco.

Feligreses reparten “gorras” y limpian objetos de plata
Más de 200 objetos de plata y bronce fueron trasladados al patio de la zona norte del templo para ser limpiados con algodones por los peregrinos. Entre los artículos religiosos se encontraba la cruz alta con ciriales, expositorios, sagrario, ánforas de plata y bronce, incensarios, candelabros y floreros. Promesantes de la localidad repartieron refrescos en jícaras, además de cosa de horno.
Doña Iluminada Turcios, originaria del Bonete, Villanueva logró que le bendijeran una imagen por la fe inmensa que guarda en Nuestra Señora. “Ayer (lunes) en el avión venían peregrinos de todas partes de los Estados Unidos. La Virgen como buena madre atrae a todos
sus hijos” dijo el padre Roberto Cid.
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