Wilder Pérez R.
Los ambientalistas nicaragüenses dieron ayer un paso que marcará un hito en la historia nacional, al acusar por primera vez a un país vecino por daños causados a los recursos naturales de Nicaragua.
Jaime Íncer Barquero, representante de la Fundación Nicaragüense de Desarrollo Sostenible (Fundenic-SOS), y Kamilo Lara, del Foro Nacional de Reciclaje, acusaron a Costa Rica ante la Corte Centroamericana de Justicia por causar daños en el departamento de Río San Juan, de Nicaragua.
La acusación fue recibida en Managua por Orlando Guerrero Gallardo, secretario de la Corte en Nicaragua, quien aseguró que las resoluciones de esta instancia son de “ineludible cumplimiento”.
Según Lara, el objetivo final de la acusación es que Nicaragua y Costa Rica lleguen a un acuerdo de trabajar en conjunto para conservar el río San Juan, o en su defecto, demandar económicamente a Costa Rica por los daños.
Para dar una idea, el Gobierno de Costa Rica quiso “sacarle” a Nicaragua diez millones de dólares el año pasado, en una demanda, por haber limpiado un caño del río San Juan, que medía un kilómetro de largo y un metro de profundidad.
La carretera que construye el Gobierno Costarricense mide más de 120 kilómetros de longitud y tiene sus desaguaderos y derecho de vía en las aguas del río San Juan, aunque parezca insólito.
Los ambientalistas aspiran a que la Corte realice una sesión extraordinaria para detener la construcción de la carretera junto al borde fronterizo del río nicaragüense, y dé lugar al juicio contra Costa Rica.
Incer Barquero recordó que este problema no solo es nacional, sino que afecta a toda Centroamérica, ya que atenta contra una de sus joyas naturales más importantes: la Reserva de Biosfera Río San Juan.
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