EFE/REPORTAJES
Los últimos diseños en decoración muestran toda una línea de estanterías, de paisajes abiertos que se concretan en armarios sin puertas, cabeceros sin mesitas pero con baldas, apilables sin tapa que preserve todo lo que se oculta en su interior está bien, pero no es suficiente.
Si es de lo que les gusta que todo tenga su lugar y en especial que algunos de sus “secretos” permanezcan alejados de las miradas ajenas, nada como la decoración convencional para mantener a buen recaudo lo más íntimo.
Una dedicatoria, una nota, un diario, el collar del que guarda el recuerdo de una noche especial, el anillo que le regaló su madre, el reloj que hace tiempo dejó de marcar las horas, pero del que se resiste a desprenderse, sus deseos más profundos, sus gustos, sus fetiches, todo un pequeño mundo que quiere preservar y dónde mejor que en su dormitorio.
Los lados de la cama siguen siendo fundamentales en la decoración. Lejos quedan ya las habitaciones en la que todo se estructura siguiendo un equilibrio perfecto. Cada miembro de la pareja decide, por comodidad, qué tipo de elemento es el más práctico a sus necesidades. Las tradicionales mesitas de dos cajones situadas a cada lado de la cama ceden paso a otros diseños que mantienen el mismo objetivo, todo depende de su gusto.
Un hueco para el despertador, para el libro de cabecera, la libreta y la agenda donde anotar y visualizar cómo se nos presenta el día siguiente son elementos más habituales que encontramos sobre ellas.
Los modelos minimalistas de largas patas y repisa en el fondo con un cajón en la parte superior sugieren pocas cosas que esconder, aunque sí las fundamentales. Pendientes, anillos o una libreta donde anotar actividades y recados de última hora se hacen imprescindibles.
Cuando elija modelo no olvide que siempre es recomendable reservar un espacio para situar un punto de luz, por pequeño que sea siempre necesita un lugar donde colocarse. Tenga en cuenta los nuevos modelos en pinza y de brazo extensible de manera que el soporte no ocupe mucho espacio.
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