Agencias/VIDA
Prevenir es mejor que lamentar , cita un viejo refrán, principalmente cuando se trata de la salud de nuestros seres queridos.
De acuerdo con estudios realizados, la ingesta semanal de ácidos grasos polinsaturados mejora el funcionamiento del cerebro.
Todo parece indicar que las vitaminas E y B son necesarias para la prevención del Alzheimer. Los expertos aseguran que al comer alimentos como granos, levadura y carnes es posible que se ayude a que las células del nervio del hipocampo, el cual trabaja en la memoria y el aprendizaje, no se dañen.
También practicar buenos hábitos como: evitar el cigarrillo, mantener la mente en acción, hacer ejercicio, evitar el aislamiento, además se recomienda leer con frecuencia, si se padece de diabetes, es necesario seguir un tratamiento y mantenerse estable.
A la hipertensión arterial se le debe poner mucha atención, ya que si por sí misma es perjudicial, estudios indican que esta viene asociada al Alzheimer.
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