Nectalí Mora Zeledón
Llevar a un equipo a un título es un proceso. Se combina planificación, trabajo y tiempo. El éxito no llega de la noche a la mañana. Se construye día a día. Para conseguir el objetivo, a veces la espera puede ser larga, de meses a años, dependiendo del plantel y los factores que se intervienen en la marcha.
Mario Alfaro, técnico del Managua-FC, está claro que llegar a una final es cosa seria. Para lograrlo se deben dar ciertas condiciones que van más allá de construir un plantel para ser campeón. Los títulos no se compran en el mercado, se ganan con trabajo y seriedad .
Por eso el técnico somoteño de los Leones Azules sostiene que la eliminación de la Cuadrangular del Torneo de Apertura de Primera División no la ve como un fracaso, sino como un proceso de adaptación que debe experimentar el equipo que esta temporada tuvo 15 nuevas contrataciones.
“No es un fracaso, es todo lo contrario porque aprendí a conocer a muchos jugadores que tienen un carácter, comportamiento y filosofía distintas porque vienen de diferentes equipos. El Managua-FC es un proyecto a corto plazo”, detalló Alfaro.
El Managua-FC comenzó de menos a más la campaña y terminó en el segundo puesto la fase regular, con 25 puntos. Sin embargo, en la Cuadrangular no se pudo mantener el ritmo. Sumó ocho unidades y se quedó en la tercera plaza.
Alfaro manifestó que esto se debió a que a algunos jugadores les quedó grande la camisa. “Presentaron nerviosismo en algunos partidos en la Cuadrangular. Nos hizo falta el rodaje, el jugador con experiencia. No pudieron asimilar la presión de que éramos un equipo bien pagado, con grandes capacidades individuales y colectivas y que deberíamos estar en la final y ser campeones”.
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