Por Rosa Membreño Morales
Especial
Desde muy pequeño, Ronny José Sotelo Salgado sabía lo que quería ser. Ser jugador de beisbol.
Su papá, el leonés Dulio Sotelo, antiguo jugador de beisbol de Primera División, siempre fue su inspiración. Pero fue hasta los diez años que Ronny aún sin saber usar un guante empezó a luchar por su sueño.
Ronny empezó a aprender los primeros pasos del beisbol a los 12 años y lo hizo en Costa Rica con el equipo Jazz Casino de Santo Domingo. Dos años después regresó a Nicaragua y un año más tarde se encontraba instalado en la Academia de La Trinidad, en Estelí que le dio la oportunidad de firmar con la organización de los Gigantes de San Francisco a pocos días de cumplir 17 años a través del scout pinolero Sandy Moreno.
Así como Ronny son muchos los chavalos, de varias zonas del país, que llegan a diario a la Academia de la Trinidad con la esperanza no solo de aprender los fundamentos de la pelota, sino también de ser firmados por alguna organización que les permita dar el salto a las Grandes Ligas.
¿CÓMO NACE?
Después de la desaparición de la Academia de Sébaco, de Alex Torres, surgió la necesidad de crear otro academia y fue así como nació la de La Trinidad en el año 2008, según relata Erlin José Martínez, gerente general de la misma y del equipo juvenil La Trinidad, que este año por primera vez se coronó campeón de la Copa Curacao que dirige la gloria del deporte nacional Nemesio Porras.
«Nosotros empezamos a trabajar con muchachitos del campo, nadie creía en ellos, los halamos al pueblo y así se empezó a formar la academia. Primeramente creyendo en formar ligas menores en La Trinidad, pero nunca pensamos en firmar tanto pelotero. Ha sido un proceso largo», explica Martínez.

Martínez recuerda que Torres y muchos scouts les donaron jaulas de bateo, mayas, radares, máquinas de tirar pelota, entre otras cosas, y así fue como empezaron a surgir. Pero su compromiso con los jóvenes los hizo encontrarse con Amilcar Mairena, de pan Aurami, quien actualmente es el mayor sostén de la academia.
REQUISITOS PARA INGRESAR
A la academia llegan jóvenes de Rivas, Chinandega, León, El Jicaral, entre otros, en su mayoría son chavalos del campo y esto se debe a que «Hasta momento es la gente más estoica, por su trabajo artesanal. Vaya, talvés su alimentación no es la mejor, pero hay una combinación que los hace fuertes», explica el entrenador Bayardo Molina.
Sin embargo, no todos los que llegan se quedan: «Lo que valoramos a simple vista es el somatotipo y el biotipo del chavalo» señala Molina.
«Hay un plan de reconcentramiento que va de los 14 a los 16 años, al que le vemos talento y al que le vemos que tiene una oportunidad de firma. Con los muchachos de los departamentos le damos un seguimiento de tres meses, y cuando creemos que ellos se ganan el puesto para estar ahí los halamos a la academia», apunta por su lado, Martínez.
«Si el muchacho es local, llevamos estadísticas, si es de otro departamento le hacemos una valoración en el terreno como cualquier organización. Hacemos un proceso de investigación. Lo más importante es la sábana porque ahí está el día que nace, la hora en que nace y dónde nace, es el primer documento que extiende la Alcaldía, nosotros insistimos en papeles legales», manifiesta Martínez.
Una vez que son aceptados en la academia, el joven tiene derecho a una beca de estudio, alimentación y gastos de transporte. El pelotero interno tiene un costo de cinco mil dólares anuales. En un año y medio el joven adquiere los conocimientos básicos del beisbol y está listo para jugar en Primera División y para ser firmado.
LA FIRMA
De acuerdo a Erlin, siempre se trata de no dejar escapar la oportunidad de una firma «Lo que queremos es que el chavalo siga adelante y que tenga oportunidad de brillar fuera del país. Nosotros no cobramos un porcentaje alto ni bajo, cobramos el 25 por ciento como dice la Major League Basseball (MLB). Si ellos quieran dar de su propia voluntad algo lo que aceptamos son guantes, útiles deportivos», apunta Martínez.
¿QUÉ ESTUDIAN?
Aunque algunos chavalos no saben leer, otros cursan la secundaria y se les paga un colegio privado en La Trinidad. Hay turnos matutinos y vespertinos. Ellos asisten al colegio parroquial Espíritu Santo, ubicado a una cuadra de la academia. También les ofrecen cursos de computación e inglés, así como charlas de motivación y psicológicas.
EL FUTBOL, LA COMPETENCIA
Pese a que la academia está ubicada en Estelí, no hay peloteros de la zona ni tampoco ayuda de las autoridades locales, según Erlin por lo que pide apoyo. Además señala que «Hay un fenómeno con el chavalo joven y es el fútbol, no se si es por lo barato. El fútbol es una de las competencias más fuertes para capturar la atención del chavalo local, pero fuera de Estelí hay interés», asegura.

«Estelí es la capital del tabaco y no aportan. Aquí los señores empresarios hablando en términos generales se llevan sus ganancias, falta apoyo de los directivos, de las autoridades, pero también es falta de gestión», afirma Molina.
LAS REGLAS
Como en todo trabajo «La disciplina es fundamental así como el respeto. Tienen que lavar su plato, su uniforme y limpiar la casa, la señora que está en la academia solamente les sirve la comida. Los coaches nos pasan el informe. Mis ojos son ellos. Cada quince días se les da permiso para que vayan a su casa, pero el permiso se tiene que ganar. Hay muchos que han sido dados de baja y es por indisciplina, ellos no vuelven a poner un pie al menos en nuestra academia, ya que el que no tiene disciplina no va a ningún lado. Lo que provoca una expulsión es el hurto, pero gracias a Dios eso no ha sucedido», refiere Molina.
«DESCONTAMINAR EL BEISBOL»
Tras los resultados obtenidos a nivel internacional y otros a nivel nacional Molina aconseja que «Hay que descontaminar el aparato de allá arriba del beisbol, eso le está restando, nuestro beisbol va ha hacer mejor si se le da chance a nuestros jóvenes, si se ha hecho la resurrección de los Campeonatos Pomares dónde están los jóvenes, siguen enviando gente que ya no va a dar frutos. No me importa el marcador, lo que importa es el desarrollo de esos jóvenes, pero aquí seguimos con los mismos, y por eso en el joven hay una ligera frustración. Las distancias se han acortado porque otros países se han desarrollado», dice preocupado Molina, que tiene acento cubano por los estudios de metodología de beisbol que realizó allá.
IMPORTANTE
Actualmente en la academia hay 325 peloteros, entre 9 y 16 años. Están internos: Víctor Gutiérrez, Engel Hernández, Jean Franco Flores, Rommel González, Eric Moran, Enmanuel Meza. Y son cuatro entrenadores: Bayardo Molina, cabeza fundamental del equipo, Julián Cruz, Juan López y Martin Espinoza.
Desde su creación son siete los peloteros que han firmado: Ronny Sotelo, Omar Obregón, Fidencio Flores, Elvin García, Yorman Trujillo, Noel Díaz, Johnny Polanco. Tres han firmado con los Bravos de Atlanta, y dos con los Cardenales de San Luis y los Gigantes de San Francisco.


(Agradecemos la colaboración de Andrés López)