Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
La polémica en torno a la minería Crucitas, la cual se pretende desarrollar a uno 3 kilómetro del río San Juan de Nicaragua, pica y se extiende luego que la empresa canadiense demandara a dos académicos costarricenses opositores al proyecto.
Los demandados son el especialista en derecho internacional Nicolás Boeglin, y el biólogo Jorge Lobo; ambos profesores de la Universidad de Costa Rica (UCR), porque la empresa canadiense Industrias Infinito considera que los dos brindaron supuestas declaraciones difamatorias en un documental contra la mina.
De cada uno la empresa pretende obtener 500 millones de colones (cerca de un millón de dólares) en indemnización, aseguró el productor audiovisual del documental El Oro de los Tontos Pablo Ortega.
Según Ortega, la demanda se debe por las declaraciones de Boeglin y Lobo dadas en el documental, así como en un foro donde se presentó el material. Otros demandados por la empresa canadiense son los diputados del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC) Claudio Monge y Manrique Oviedo, y el abogado ambientalista Edgardo Araya; pero estos tres son procesos apartes.
A uso tres kilómetros del San Juan, en Crucitas, Industrias infinito pretende extraer alrededor de un millón de onzas de oro, pero el caso está en proceso de apelación ante la Sala I de la Corte Suprema de Justicia, luego que el Tribunal Contencioso Administrativo eliminara los permisos ambientales del proyecto.