Bastidores con irregularidades en Batahola Sur
Ramón H. Potosme
A más de seis metros de altura se ve una piña de diez medidores puestos en una plancha que llaman bastidor que cuelga de un poste en el barrio Batahola Sur en Managua. Debajo, Camelia Gutiérrez atiende una ventecita de chiverías y no sabe cuál de todos le mide su gasto de energía, pese a que ella desembolsa al mes 1,200 córdobas.
Según Gutiérrez y el encargado de ingeniería de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC), Giovanny González, esa distancia impide que haya posibilidad de verificar que la cifra del consumo reflejada en su factura sea realmente la energía que gasta.
En este tipo de barrio como en algunos mercados de Managua se implementa el Proyecto Nacional de Electrificación Sostenible para las Energías Renovables (PNESER).
En ese sentido se instala un cable especial para evitar la sustracción ilegal de energía y los medidores a una altura donde es imposible ver un solo numero y están agrupados desde ocho hasta decenas en un solo poste como en el Mercado Oriental.
Jorge Katín, gerente de comunicación de Gas Natural, asegura que por el contrario aumentaron las ventanillas de reclamos y lo que hicieron fue cerrar una gran oficina y abrieron tres pequeñas en cada sitio, como en Ocotal, Nueva Guinea . Según él, las cifras de reclamos se han mantenido.
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De acuerdo con González, esa disposición es ilegal, pues el Protocolo de entendimiento entre Unión Fenosa y el Gobierno de Nicaragua señala que el compromiso es evitar el fraude energético en respeto de las normas vigentes. A la fecha la Normativa del Servicio Eléctrico (NSE) aprobada por el Ministerio de Energía y Minas (MEM) establece que los medidores deben estar a un altura máxima de 2.5 metros.
“El usuario está en un limbo, cómo puede ir a reclamar si no tiene prueba, la prueba sería ver tu última lectura, pero no podés verla. ¿Cómo se te va a evaluar al final? Significa que estás en indefensión porque no podés solo decir me salió alto”, explicó González.
Jorge Katín, gerente de comunicación de Gas Natural, explicó que la disposición se hizo en base a la normativa de legalización del servicio en asentamientos, aprobado por el MEM, institución que ejecuta el PNESER.
EVITAR ROBOS
Señaló que es una forma de evitar el desvío de energía en zonas donde la facturación era casi cero y en algunos casos pagaban 20 o 50 córdobas, pese a que el consumo real era mayor. Además aseguró que se hace en zonas focalizadas y donde los usuarios no ofrecen las condiciones para poner el medidor que sufría alteraciones y hasta se encontraban en los porches de las casas.
Pero tal disposición no ha sido aprobada por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) quien en una ocasión tras resolver un reclamo mandó a ubicar el medidor a la altura establecida en la NSE (2.5 metros). Ello debido a que los técnicos del instituto regulador no pudieron siquiera hacer una inspección.
“El INE como instituto regulador recibe reclamo de los clientes de Disnorte-Dissur, por alta facturación, siendo necesaria la realización de pruebas a los equipos de medición, en algunos casos estos se encuentran en bastidores y no se puede realizar ninguna prueba, lo que nos hace perder tiempo y recursos”, dijo Mariela Serrato Vásquez, de la Dirección General de Electricidad del INE, en una correspondencia al MEM el 9 de febrero de este año.
En la misiva solicitan la información de los sitios donde están los bastidores.
Para González, ese proceso administrativo, desde ahí es muerto porque el ente regulador no tiene la posibilidad de corroborar si el usuario tiene o no la razón y no podría fallar sobre los reclamos.

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