Polvo, arena, lodo, caídas, adoquines sueltos y ventas bajas: son las quejas de comerciantes del mercado capitalino Israel Lewites, quienes aseguran haber sido perjudicados por la lentitud de las obras que iniciaron a finales del pasado septiembre en la terminal de buses de ese centro de compras. Piden a la gerencia del mercado que se apresure a arreglar el desorden.
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