El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. comenzó desde ayer, y hasta el 13 de enero, la revisión caso por caso de los procesos judiciales de deportación de 300,000 indocumentados, con el fin de centrarse en los que supongan una verdadera amenaza para la seguridad nacional.
La política disminuiría las deportaciones de los indocumentados estudiantes, miembros del servicio militar, mayores de 65 años o familia cercana de ciudadanos estadounidenses, entre otros
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A