Agencias/VIDA
Uno de los mayores inconvenientes del envejecimiento es que se pierde pigmento y la piel se pone cada vez más pálida. Por eso, si te maquillas con colores más suaves a tu tono natural, lucirás mayor y no es lo que deseas.
Una de las mejores formas de añadir color a tu cara es “esculpiéndola”. Se trata de maquillarte con diferentes colores en áreas específicas. La ventaja de esta técnica es que permite añadir profundidad a la piel dándole forma a la cara, manteniendo la frescura natural. Agregando color a tu rostro, definitivamente le darás un brillo más juvenil a tu cara. Ilumina las partes que quieres resaltar y aquellas que no, simplemente oscurécelas.
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