Por Edgard Rodríguez
Aprender a jugar beisbol de forma correcta, mientras se divierten, podría ser el lema de 140 niños de entre 4 y 7 años, quienes desde este sábado protagonizarán el torneo pee wee Los Pinoleritos.
El proyecto, impulsado por entusiastas como Félix Cisneros y respaldado por la Comisión Nacional del Beisbol, a través de Carlos Reyes y Noel Urcuyo, involucra a los niños en 10 equipos.
Quizá lo más importante entre los organizadores es que hay claridad en los objetivos, cuyos frutos serán a largo plazo, pero que al tener continuidad puede transformar el beisbol nacional, carente de una base sólida.
En este torneo el objetivo para con los niños no es que ganen, sino que se diviertan, mientras aprenden. Cada equipo tiene 14 miembros, de ellos diez están sobre el campo, pero deben jugar todos.
En cada bateada tomarán turno los diez, independientemente de los outs. Y para evitar marcadores abultados que puedan desanimar a los equipos perdedores, solo es válido un máximo de cinco carreras, en cada uno de los seis episodios del partido.
Y para impedir la intromisión de padres de familia que maltratan a sus hijos verbal y físicamente en pleno juego, existe un código de ética que los mantendrá a raya, a fin de que dejen jugar a los chavalitos tranquilos.
De igual forma, los niños estarán registrados en una base de datos que impedirá la falsificación de documentos, que tan común se volvió. Así que saneará ese problema.
El proyecto es pequeño, pero bien pensado y puede sentar las bases para la modificación que el beisbol requiere. Solo que necesitará continuidad y paciencia.
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