Anne Pérez Rivera
Como si se tratara de una fiesta de protocolo, los conductores de algunos buses y microbuses del servicio de transporte de pasajeros “disfrazan” sus unidades cada vez que van a una inspección técnica mecánica.
La Policía Nacional anunció que a partir de ayer, efectivos vestidos de civiles abordarán unidades de alta accidentalidad, como las de la ruta Carazo-Managua.
Los policías se encargarán de fiscalizar la forma en la que son conducidas las unidades de transporte.
[/doap_box]
“Pero ya cuando va saliendo del taller (de inspección mecánica) le ponen la llanta vieja es posible que se presten los materiales entre conductores o dueños de unidades, porque cuando los vehículos se presentan a las inspecciones se presentan chajín”, indicó el director de registro de propiedad vehicular de la Policía Nacional, comisionado Luis Valle Corea, aunque también señaló que en ocasiones los accidentes de tránsito ocurren aunque el vehículo ande en buen estado.
En lo que va del año, el taller central de la Dirección de Tránsito ha verificado el estado mecánico de 30,285 vehículos a nivel nacional. De esa cantidad, apenas han sido inspeccionados 708 microbuses y unos 400 buses.
La cifra de inspecciones aumenta a casi 68,000 vehículos de distintas categorías, si se toman en cuenta las unidades que han sido inspeccionadas por los 42 talleres autorizados por la Policía Nacional.
En el caso del transporte de pasajeros, la mayoría de las unidades fueron importadas de segunda mano y ya llevan un funcionamiento promedio de 15 años, a excepción de Managua donde el Gobierno ejecuta un programa de renovación vehicular en el transporte colectivo y selectivo.
RESPETEN LEYES
En agosto pasado, un microbús de la ruta Carazo-Managua se estrelló contra una mototaxi provocando la muerte de dos personas y ocho lesionados. Hace menos de una semana, otro microbús de la misma ruta se estrelló contra un barranco en el kilómetro 21.5 de la carretera a Managua, causando la muerte de una persona y dejando a 15 pasajeros lesionados.
En ambos casos, los usuarios han denunciado la actitud irresponsable y temeraria de los conductores de esas unidades. Sin embargo, las investigaciones en torno al caso han indicado que en el primer accidente los frenos estaban en mal estado y en el segundo, una llanta estalló porque ya estaba totalmente gastada.
“Los conductores deben recordar que en sus manos llevan la vida propia, hay que prevenir”, dijo Valle.
Ver en la versión impresa las páginas: 14 A