Juan Vega Gonzales (*)
Cerca de la mitad de la población de Nicaragua y Honduras vive en la pobreza y subsiste con menos de dos dólares al día.La población pobre rural tiene dificultades de acceso a recursos y educación financiera para poder desarrollar sus negocios. Su dispersión geográfica, falta de garantías, riesgo climático y reducido monto de crédito que solicitan encarece a las instituciones financieras la atención a este sector.
Para reducir la pobreza de forma significativa es necesario ampliar masivamente el acceso de la población pobre a recursos financieros y desarrollar sus capacidades empresariales.
Los servicios financieros acompañados de educación financiera pueden jugar un rol importante para mejorar la vida de las familias pobres.La educación financiera permite mejorar los conocimientos de los clientes sobre el uso del dinero, fomento del ahorro y buen manejo del crédito; previniendo así el sobrendeudamiento.
Las metodologías grupales de ahorro y crédito (Bancos Comunales y Grupos Solidarios) permiten atender a personas muy pobres, organizándolas en grupos basados en la confianza y la garantía solidaria de sus miembros.
El programa Promifin (www.promifin-cosude.org) desarrolló metodologías grupales de ahorro y crédito que integran la educación financiera para ayudar a las instituciones microfinancieras y cooperativas de ahorro y crédito a llevar estos servicios a poblaciones pobres.Se utiliza medios masivos de comunicación (radio y televisión) para dar cobertura de educación financiera a bajo costo a los hogares más pobres y remotos.El proceso inicia con la organización del Banco Comunal (BC) y la capacitación en educación financiera. Con esta base las socias que integran el BC pueden empezar a ahorrar y recibir crédito que les permita desarrollar sus actividades económicas con la garantía solidaria del mismo grupo.
A pesar de la crisis económica, a septiembre 2011 doce instituciones financieras apoyadas por el programa iniciaron su atención con servicios de ahorro, crédito y educación financiera a más de 27 mil familias pobres (11 mil en Nicaragua y 16 mil en Honduras), 80 por ciento de los clientes atendidos son mujeres con crédito promedio menor a 100 dólares.La mayoría de socias no tenían acceso a recursos financieros ni a educación financiera antes de tener la oportunidad de formar sus Bancos Comunales o Grupos Solidarios.
Agrupando personas honestas y solidarias de su comunidad lograron formar sus Bancos Comunales/Grupos Solidarios, a través de los cuales pudieron organizarse para aprender a manejar los ahorros y créditos del grupo, recibir servicios de educación financiera, acceder por primera vez a crédito, desarrollar actividades económicas y con ello mejorar ingresos, nivel de ahorros y calidad de vida de sus familias (alimentación, vivienda, salud y educación de los hijos).(*) Director de Promifin, programa auspiciado por la Cooperación Suiza en América Central, ejecutado por Triodos Facet. [email protected]